URBANDINA
Desde la Urbandina real, virtual, imaginaria y potencial, se pretende jugar al arte con toda la seriedad que lo lúdico implica, pero sin apegarse a las reglas de juego; es decir, recurriendo a la trampa legítima, entendida como tal, mientras su legitimidad no sea puesta en duda por la legalidad aceptada de común acuerdo. En pocas palabras: queremos hacer ficción con, desde, contra y en el lenguaje (los lenguajes), para generar algo (in)pensado, convencional o subversivo, tradicional o transgresor, mas sobre todo, deliberadamente inconcluso, por ende, ambiciosamente potencial.
Urbandina es un blog sin fines de lucro, por tanto, no acepta banners u otro tipo de avisos publicitarios, como tampoco presenta, en ninguna forma y en ningún lugar, enlaces ocultos hacia sitios externos. Si bien esto no legaliza la piratería que, en pequeña escala, realizamos en algunas secciones del blog, por lo menos legitima sus objetivos: difundir cultura y conocimiento de manera gratuita y desinteresada.
Los aspectos editoriales, estéticos, éticos, creativos y políticos de este blog se deciden en reuniones esporádicas del Consejo Urbandino. Además de los seis miembros de dicho consejo, en la actualización de contenidos intervienen otras personas, un Equipo Urbandino que, ojalá, sea cada vez más numeroso.
Aparte de los textos que se publican en la página principal del blog, Urbandina ofrece otros contenidos distribuidos en secciones específicas:
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