Perro Rabioso

Para consulta de los estudiosos y solaz de los desocupados.
El recientemente corregido y aumentado catálogo Urbandino de aparecidos, condenados, saltimbanquis y tucuimas, define al Perro Rabioso de la siguiente manera:
Urbandino ortodoxo, extremista y radical. Cultor y alto exponente de la culinaria cultural levistrossiana y la nigromancia lacaniana. Aprendiz de escritor y asiduo de bares, cantinas, peñas, boliches y símiles, cuenta la leyenda que abrió abruptamente los ojos en la estación central de La Paz, una aciaga mañana de diciembre de 1977, ya que venía durmiendo desde Potosí, donde nació en septiembre del mismo año. Morador, caminante y amante de las vejeces de la ciudad que lo adoptó, se autodefine como un can barriobajero que habita en las alturas de Villa Fátima, donde se crió con inmigrantes orientales y yungueños, en medio de pendencias, pandillas, partidos de fútbol, combos y libros.
Cierto día de antaño, estando bajo el influjo de misteriosos brebajes, el psicólogo Oscar Martínez quiso escribir alguna historia de la ciudad, mas sólo le salió espuma por la boca y los ojos. Urbandino y fiel creyente de las transmutaciones, desde entonces se presenta como El Perro Rabioso.
