disfonía

Paceña y pacífica. Lleva la santísima trinidad por dentro, desde la cual se permite ser madre, hijo y originario. Estudió literatura porque le cuesta hablar, y por eso mismo canta, baila y se divierte (diseccionando lo ajeno). Teje para no pensar y dicen que mastica la mitad de un Beldent para ahorrar. No sabe si ama más a las letras o a los perros.
Llegó hace poco de tierras extrañas, y se siente más extraña que antes de haberse ido.
