De literatura y matemáticas

Paul Tellería, escritor urbandino, me envió un mail cuyo subject, “Por eso me dediqué a la literatura”, se explica a partir de las imágenes que figuran en el cuerpo del mensaje. He aquí algunas de ellas:

Más allá de la jocosidad, lo anterior plantea una división o, mejor dicho, oposición entre la literatura y las matemáticas: si no eres bueno para los números, tu futuro está en las letras; o, los escritores son ineptos para las matemáticas. Me imagino que la mayoría de las personas considera esto como cierto; de hecho, antes de estudiar Literatura, yo mismo lo creía.

Es que, a priori, se asume que las ciencias exactas no están relacionadas con la labor literaria, a no ser como tópico aislado en algunos argumentos (El hombre que calculaba sería la excepción que confirma la regla). Sin embargo, los escritores que conformaron el Oulipo (Taller de Literatura Potencial, según sus siglas en francés), aparte de otros autores, demostraron que las matemáticas pueden aportar a la generación de literatura.

El Oulipo fue fundado por Raymond Queneau y François Le Lionnais en 1960; luego se les unieron diversos creadores, entre los que destacó Georges Perec. Este último, precisamente, llevó al límite el uso de las matemáticas en su monumental novela La vida instrucciones de uso. Tras hallar la solución al bi-cuadrado latino ortogonal de orden 10, empleó esa estructura matricial para narrar una historia centrada en las vidas de los habitantes de un edificio de departamentos, trazando un recorrido que, a través de 99 capítulos, emula los movimientos del caballo de ajedrez.

Por su parte, Queneau escribió un libro de diez sonetos cuyos versos, sometidos a operaciones de combinatoria, generan cien billones de poemas, todos ellos dotados de sentido propio y ajustados a la métrica particular del soneto. Menos espectacular, pero –a mi parecer– más compleja, es su novela Mi amigo Pierrot, en la cual, el desarrollo del argumento corresponde al planteamiento y resolución de un sistema de ecuaciones con cuatro incógnitas.

Como estos, varios ejemplos demuestran que las matemáticas no se oponen a la literatura. De manera similar, supongo que sería posible utilizar la lógica de la composición química o la forma de las constelaciones, por ejemplo, para generar estructuras narrativas. En este sentido, a la literatura le resulta útil y valioso cualquier conocimiento humano, pues puede aprovechar los lenguajes específicos de cada disciplina para potenciar la creación artística. Y esto es lógico, si se considera que la literatura da cuenta del ser humano y el mundo que lo rodea, por tanto, de todos sus saberes.

Por último, y volviendo al motivo de este texto, ser inepto para las matemáticas no implica ser apto para la literatura; pero, al contrario, el razonamiento matemático desarrollado puede ser una herramienta nada despreciable en la creación literaria.

12 opiniones

Los comentarios se muestran en orden cronológico inverso (Los últimos serán los primeros...) Suscríbete | Opina
  • 28/12/2009 - 8:29 pm
    Daniel opinó:

    Cómo va Camachín. Rara vez me animo a opinar, no porque no tenga nada que decir, sino que simplemente no es mi estilo escribir en los comentarios u opiniones de los blog’s. Pero acá va lo primero: me asombra que te dejes llevar por el jueguito del “Anónimo”. Segundo: “anónimo”, anónimo no más es, no tener el valor de justificar sus argumentos (aunque realmente no tiene ninguno), mejor sus piedras al aire, sin nombre. Tercero: las matemáticas y la literatura no están tan distantes como parece, y tú lo expresas, simplemente recordemos los versos de Rúben Darío: “La celeste unidad que presupones/ hará brotar en ti mundos diversos/ y al resonar tus números dispersos/ pitagoriza en tus constelaciones/ escucha la retórica divina/ del pájaro, del aire y la nocturna/ irradiación geométrica adivina…” [Ama tu ritmo]. La literatura, desde una óptica simple, juega con la simetría, y ésta existe desde la figura de las matemáticas. El caso de la Oulipo está dentro del juego que muchos escritores realizaron antes, ellos no descubrieron la pólvora, simplemente la aprovecharon al máximo. Cuarto: ¿Hasta cuando el video? jejeje.
    Bueno Camachín eso es todo, suerte en el futuro. Ahhh, y tú como docente no tienes por qué andar aclarando a medio mundo si alguien reprobó o no tu materia, eso es problema tuyo y el susodicho que se aplazó. Byeee.

  • 18/12/2009 - 8:07 am
    anónimo opinó:

    Uuuuyyyy! ¡Mil disculpas, señor Camacho! No fue mi intención salirme del “marco de respeto” que solicitan en este respetado blog. También le pido disculpas a su admiradora y leal defensora si es que dije algo que la haya ofendido ¡Dios no lo permita!………….. Así querías que te responda? Seguí queriendo, porque yo escribo lo que me da la gana y si no te parece lo borras y listo. Pero no te asustes porque no pienso volver a este blog ridiculo que nisiquiera tiene un diseño adecuado, ni tampoco algún contenido interesante.

  • 17/12/2009 - 6:09 pm
    estido opinó:

    Lucybel: como dices, actualmente puedes hacer ambas cosas; quizás en el futuro decidas dedicarte sólo a la escritura, quién sabe. Ernesto Sabato, por ejemplo, era doctor en física, uno de los científicos más eminentes de la Argentina, pero un día decidió abandonar la ciencia y meterle duro a la literatura. En Bolivia, conozco el caso de René Bascopé Aspiazu, quien era profesor de matemáticas y física, e incluso llegó a ser rector de la Escuela Industrial PDM; él no abandonó las ciencias exactas, pero igual se dio modos para ejercer la escritura y dejar un notable legado para la narrativa nacional. Estos dos ejemplos, sumados al tuyo, rompen ese mito de la oposición lite-mate. Un abrazo.

    Querido J: me has dejado opa con tu comentario; no se me había ocurrido plantear la relación mate-lite como tú lo hiciste. Gracias por el aporte, realmente has expresado algo “matemáticamente poético”, si vale el término. Un abrazo.

    Sorel: honestamente te respondo que SÍ; y no sólo los ejercicios propuestos por el Oulipo, sino cualquier ejercicio que ayude a potenciar la creatividad y el dominio de técnicas narrativas. Con respecto a si se puede o no considerar que lo hecho por el Oulipo es literatura, me reservo el comentario, pues caeríamos en un debate sin fin. Un abrazo.

    C.M.L.: entiendo tu opinión, aunque no la comparto; así como tú crees que Marcelo es mal docente, otros lo consideramos excelente catedrático; así como a ti te aburren los ejercicios de estilo, otros los disfrutamos. Todo es cuestión de gustos y perspectivas, ¿no te parece? Un abrazo.

    Nacho: gracias por visitar Urbandina. Tienes razón, el artículo es muy breve, pues no tenía la intención de hablar sobre el Oulipo, pero prepararé algo más completo para que tú y otros lectores interesados puedan conocer algo más de las propuestas estéticas y principios literarios que defendieron esos señores. Un abrazo.

    Anónimo: no entiendo a qué viene tu comentario, ni el porqué de tu agresividad, pero, de todas formas, trataré de responder. Para empezar, no las considero “huevadas”, sin embargo, no enseño nada de esto en mi materia, aunque sí propongo la realización de ejercicios. Respecto al chisme, no te puedo confirmar o negar lo que las demás personas, estudiantes o no, opinan sobre mí; en cuanto a la máxima nota, tus informates te pasaron un mal dato, ya que la máxima nota del curso fue 97. Espero haber despejado tus dudas. Un abrazo.
    PD: yo no aplacé a nadie; dos alumnos se aplazaron solitos, sin mi “ayuda”.

    Paola: me parece que tienes razón, algunos comentarios no tienen nada que ver con el tema del artículo. En fin, gracias por llamar al orden. Por otra parte, te aclaro: no aplacé a ningún alumno, ellos se aplazaron por su cuenta, pero claro, es difícil que algunos estudiantes asuman sus desaciertos; lo más fácil es culpar al docente. Ahora sí, retomando el tema, tu apunte sobre la literatura y la historia es correcto, precisamente por lo que mencioné en el artículo: la literatura da cuenta del ser humano y del mundo que lo rodea. Así, a parte del valor estético, los libros también tienen valor histórico, ya que son documentos que registran ideologías, valores, costumbres, etc. de cada época y sociedad. Un abrazo.

    Anónimo: me has alegrado el día; yo no sabía que algunas “changuitas” (boludas o no) me consideraban genio, ¡genio! Mi ego y yo te agradecemos por la información. Pero, fuera del chiste, te pido respetuosamente que moderes tus comentarios. Nosotros no censuramos ninguna opinión, sólo solicitamos que estas se mantengan dentro de un marco de respeto. Un abrazo.

  • 17/12/2009 - 1:29 pm
    Paola opinó:

    No digo? Eres un cobarde, nada más. Ni siquiera voy a contestar tus estupideces, pero me parece feo, a parte de las estupideces que me dedicas, que un blog tan bueno como este sea ensuciado por ociosos que no saben que hacer con su tiempo. No voy a seguirte el jueguito, si quieres seguí insultando o inventando tonteras, no me afectan.

  • 17/12/2009 - 12:36 pm
    anónimo opinó:

    ¡Puchaaaaaaaaaa! ¡¡Ya me han dicho cobarde!!

    Paola, se nota que eres una admiradora fiel del Willy, o talvez eres mas que eso no? Sospecho que eres una de las changuitas de su “haren” ja ja ja Que sonsa eres, crees que por defenderlo vas a ser la única? Todos saben que el Willy desde que era ayudante se metía con las changuitas boludas que lo creían genio como su maestro Villena.

    Que pena me das, pero bien por el estido que tenga ñatitas ingenuas que lo defienden tanto.

  • 17/12/2009 - 11:49 am
    Paola opinó:

    Creo que nos estamos saliendo del tema. ¿Qué m… importa si el estido es exigente, si aplaza, si no pone buenas notas, si el Villena es un villano, etc.? Me parece que el artículo del estido sólo utiliza el ejemplo del oulipo para expresar una idea general (eso se llama razonamiento inductivo), que la literatura puede utilizar cualquier ciencia como tema o como estructura. Yo estoy de acuerdo con eso porque por ejemplo, yo estudio Historia, y a través de la literatura se descubren muchas cosas sobre la historia mejor que con los textos especializados. Me gustó el artículo, no hagas caso a los que comentan cobardemente sin dar su nombre; seguro es una sola persona y seguro es uno de los alumnos que aplazaste.

  • 17/12/2009 - 8:32 am
    anónimo opinó:

    Willy, ahora que eres catedrático, ¿les enseñas estas huevadas a tus alumnos? A porpósito, me pasaron un chisme, a ver si vos lo confirmas: dicen que fuiste muy exigente con los alumnos pero todos creen que lo hiciste para desanimar a tus posibles competidores, o será que ellos escriben tan mal que la máxima nota del curso fue 72?
    No te rayes, tomatelo a broma…
    PD: ¿a cuantos alumnos aplazaste?

  • 17/12/2009 - 3:13 am
    Nacho opinó:

    Yo no se nada de villenas o villanos, pero queria felicitarte por el articulo. Aunque es breve me hizo conocer un aspecto q yo desconocia sobre las posibilidades de la literatura. Ojala puedas poner + informacion sobre esos escritores del Oulipo.

  • 16/12/2009 - 11:57 pm
    C.M.L. opinó:

    Marcelo Villena (villano sería mejor) es uno de los peores catedráticos de literatura, pero todos le dan bola porque ha estudiado en Francia. No dudo que sea muy inteligente y que sepa mucho, pero como docente es pésimo. La prueba está en estos “jueguitos” que se empecina en querer enseñar a los alumnos, que solo sirven para aburrir a los alumnos, para que abandonen la materia y el pueda quedarse con sus preferidos. La pena es que muchos literatos como el estido creen ciegamente en la “sabiduría” del villano.

  • 16/12/2009 - 6:21 pm
    Sorel opinó:

    Lo del oulipo son solo ejercicios, no se los puede considerar como textos literarios estrictamente. Por eso tampoco trasendieron más allá de Francia. Vos conoces de ellos gracias al “geniecillo” Villena, que te lo enseñó en primer año de Literatura. Yo te pregunto, pero responde honestamente, ¿realmente te parece útil aprender los ejercicios oulipianos?

  • 15/12/2009 - 8:51 pm
    Jota opinó:

    Heavy…

    Yo me imaginaba que cosas como estás eran posibles por medio del conocimiento…

    —-

    también creo firmemente que varios escritores bolivianos, han estudiado los números de nuestras ciudades, calculando los algoritmos de los medios ambientes, las distancias, multiplicadas por las costumbres, divididas entre lo que piensa la gente de si mismos… supongo que recogen estos datos… y los emulan con letras equivalentes, que en un área equivalente distribuyan los signos de puntuación de un modo que puedan atraer a las letras necesarias, para que en un reflejo a lo lejos del cosmos, alguien pueda escuchar, ver, sentir, leer para conocer algo de los urbandinos como les dices tú..!!

    es genial leerte willy..!!!!

  • 15/12/2009 - 10:11 am
    Lucybel opinó:

    Cierto…. “eso dicen”

    Es más, actualmente muchos compañeros mios de carrera aún me preguntan: Lucybel… si te gusta escribir como es que estudiaste ingeniería?.

    Es más, algunos cuestionan mi ingenieril vida y se preguntan (y me preguntan) si es que no será que me equivoque de profesión.

    Bueno, siendo que amo tanto lo que hago como escribir y que actualmente ambas cosas las puedo hacer pues… creo que no ,)

    Y esto rompe un tanto el mito de mate/lite (presumo) :S

    Bueno, una de dos, o lo rompe o definitivamente tengo flojo un tornillo ;)

    Saludos!

Deja tu opinión