El Félix

VIDA     OBRA     PENSAMIENTO

Ya todos conocemos su infinita sabiduría, su erudición excelsa, su impecable labia y su refinada escritura. Gracias a esas virtudes, su pensamiento siempre se expresa de forma clara, transparente y sencilla. Por eso, hasta un pequeño niño puede leer sus libros o escuchar sus discursos, entendiendo todo lo que dice, sin tener ni siquiera una leve duda.

En esta página, periódicamente publicaremos sus ensayos, fundamentales para nuestra formación espiritual y humana.

El destino

Trenzados, ramificados, inefables son los destinos humanos. Quién pudiera decirnos si no hay cierto demiurgo escribiéndolos -como Herbert Quain escribiera April March- con un diseño intricado, multiplicando las posibilidades de las existencias y sus infinitas relaciones. Mas no debemos preocuparnos por eso, pues el destino no puede depararnos menos que la ventura eterna, debido a que conocemos el secreto del estido; no debemos centrar nuestras vidas más que en su estudio y reflexión; debe ser, para nosotros, una especie de Zahir -tan bien explicado por Barlach-. Si nuestra mente sólo tiene la visión del secreto del estido, nuestra existencia será placentera y podremos descubrir el universo. Ínfimo quedará el poema de Daneri ante lo que podremos llegar a conocer de este basto mundo. Ese es, precisamente, nuestro destino: conocer el secreto y, así, el universo.